A cuatro semanas de la Resurrección, la Iglesia celebró el V Domingo de Pascua, centrado en el mensaje de Jesucristo como camino, verdad y vida, según el Evangelio de Evangelio de San Juan.
La Iglesia celebró este 3 de mayo el V Domingo de Pascua, en un tiempo litúrgico marcado por la alegría de la Resurrección y la profundización de la fe cristiana. En esta ocasión, la liturgia puso el foco en una de las afirmaciones centrales de Jesús: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14, 6), invitando a los fieles a renovar su confianza en Dios.
El Evangelio, tomado de Evangelio de San Juan (14, 1-12), presenta a Jesús animando a sus discípulos a no perder la paz y a sostener un doble acto de fe: creer en Dios y creer en Él. Este llamado, según explicó Benedicto XVI, no implica dos acciones separadas, sino una única adhesión a la obra salvadora del Padre manifestada en su Hijo.
Durante su discurso, Jesús revela además su íntima relación con Dios Padre, afirmando que quien lo ve a Él, ve al Padre. De este modo, el mensaje pascual adquiere una dimensión más profunda: Dios deja de ser invisible y se hace cercano a través de Cristo, que guía a los creyentes hacia la vida plena.
El pasaje también contiene una promesa esperanzadora: Jesús asegura que va a preparar un lugar para sus discípulos y que volverá por ellos. En ese camino, invita a confiar y a seguirlo en la vida cotidiana, donde la fe se traduce en obras concretas de amor, justicia y fidelidad.
En esta línea, Benedicto XVI destacó que quienes creen en Cristo están llamados a continuar su misión en la historia, incluso realizando obras mayores, siempre en comunión con Él. La fe, entonces, no es solo una declaración, sino un compromiso activo que se vive día a día.
El Tiempo Pascual, que se extiende durante varias semanas después de la Pascua, se presenta así como una oportunidad para fortalecer la esperanza y compartir el gozo de la Resurrección con toda la comunidad.
Con el llamado a no perder la paz y a caminar en la fe, la Iglesia invita a vivir cada jornada con espíritu pascual. En ese camino, el mensaje de Cristo resuena con fuerza: seguirlo es encontrar la verdad, abrazar la vida y renovar, día a día, el compromiso con el amor.










0 Comments