En la toma de posesión del padre Claudio Muñoz, el arzobispo llamó a una Iglesia “hospital de campaña” y a vivir una pastoral centrada en Cristo.
En el marco del segundo domingo de Cuaresma, el arzobispo de Corrientes, monseñor José Adolfo Larregain, presidió la celebración en la que el padre Claudio Muñoz asumió como nuevo rector de la Basílica de Nuestra Señora de Itatí.
Durante su homilía, el prelado destacó la centralidad de la escucha de Cristo como misión principal del santuario mariano y animó a la comunidad a acompañar este nuevo tiempo pastoral.
“Escúchenlo”: el eje del mensaje
Tomando el Evangelio de la Transfiguración, Larregain subrayó que el momento culminante no es la luz del monte Tabor, sino la voz del Padre que proclama: “Este es mi Hijo amado, escúchenlo”.
“El programa permanente de la Iglesia es escuchar a Cristo”, afirmó, detallando que esa escucha se da en la Palabra, en la Eucaristía, en el clamor de los pobres y en la conciencia.
Dirigiéndose al nuevo rector, expresó:
“Tu primera misión en este santuario es ayudar al pueblo fiel a escuchar a Jesús”.
Santuario: monte y camino
El arzobispo definió a Itatí como “corazón mariano del pueblo correntino” y uno de los principales santuarios del país. Señaló que miles de peregrinos llegan con promesas, lágrimas y búsquedas profundas, y que la tarea pastoral es mostrar que “la luz de Cristo no elimina la cruz, sino que le da sentido”.
En esa línea, recordó la expresión del papa Francisco sobre la Iglesia como “hospital de campaña”, donde se ofrece consuelo, reconciliación y esperanza. También citó al actual pontífice León XIV, quien invita a custodiar la centralidad de Cristo para que toda pastoral sea verdaderamente cristocéntrica.
“No tengan miedo”
Otro de los ejes fue el llamado a no temer ante las dificultades. Recordando las palabras de Jesús —“Levántense, no tengan miedo”—, Larregain animó a enfrentar enfermedades, crisis económicas y desafíos culturales con fe y confianza.
“La experiencia de Dios no es para evadir la realidad, sino para transformarla”, sostuvo, al explicar que la Basílica es lugar de gracia, pero también punto de partida misionero para familias, jóvenes, enfermos y servidores.
Nueva etapa pastoral
Finalmente, el arzobispo pidió a la comunidad rezar y acompañar al nuevo rector, subrayando que la misión “no es solo de uno, sino de toda la comunidad”. También agradeció a la Obra Don Orione por su labor pastoral en el santuario.
La celebración marcó el inicio de una nueva etapa en Itatí, en pleno tiempo cuaresmal, con la invitación a “subir al monte con Jesús, dejarnos iluminar y bajar renovados para servir”.










0 Comments