Consultado sobre la presencia de jóvenes en la Iglesia, el arzobispo José Adolfo Larregain reconoció que la situación es dispar: hay comunidades con fuerte participación y otras donde predomina una población envejecida.
“Es un gran desafío llegar a los jóvenes”, afirmó, y explicó que esto depende tanto de las propuestas pastorales como del contexto social de cada comunidad.
Sin embargo, destacó que en Corrientes aún se ve una participación importante, especialmente en movimientos como Acción Católica, catequesis y grupos juveniles.
También alertó sobre un factor clave: la baja de la natalidad. “Argentina tiene un 40% menos de nacimientos y eso impacta directamente en la Iglesia, en las escuelas y en las vocaciones”, señaló.
El desafío está planteado: renovar propuestas y generar espacios donde los jóvenes se sientan parte. La Iglesia busca adaptarse sin perder su esencia.










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