La 16.ª Feria Provincial del Libro abrió sus puertas en Corrientes con una agenda que supera las 200 actividades. El evento se presenta como una oportunidad para promover la educación, el diálogo y el cultivo del espíritu en el remozado predio de La Unidad.
Ayer quedó oficialmente inaugurada la 16.ª Feria Provincial del Libro en el Edificio Tecnológico del predio La Unidad. El evento, organizado por el Instituto de Cultura local bajo el inspirador lema “Historias para alentar”, se extenderá hasta el próximo sábado 18 de julio, consolidándose como un espacio de encuentro donde la palabra, el arte y el pensamiento se ponen al servicio de la comunidad.
La jornada de apertura contó con el tradicional corte de cinta a las 19, encabezado por autoridades provinciales y municipales. Lourdes Sánchez, presidenta del Instituto de Cultura, extendió una cálida invitación a los correntinos y visitantes para descubrir el flamante espacio arquitectónico y disfrutar de las múltiples propuestas diseñadas para “poner en valor la producción de nuestros escritores”. El predio abrirá sus puertas desde temprano exclusivamente para delegaciones escolares, potenciando el aprendizaje y la participación juvenil de la mano del Ministerio de Educación provincial.
Un espacio de encuentro y bien común
La magnitud de este evento, que reúne a más de 30 editoriales y librerías de la región, nos invita a reflexionar sobre la importancia de las expresiones culturales en la edificación de una sociedad más integrada. Desde la perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), la cultura no es un mero accesorio de consumo, sino una dimensión intrínseca del desarrollo humano integral.
Como enseña el Compendio de la DSI, la cultura es el ámbito donde el ser humano se comprende a sí mismo, cultiva los valores de la justicia y la solidaridad, y despliega su creatividad natural. Al democratizar el acceso al libro y abrir espacios de diálogo gratuito para estudiantes y familias, este tipo de iniciativas colabora activamente a la construcción del bien común, asegurando las condiciones sociales que permiten a los ciudadanos alcanzar su plena madurez intelectual y espiritual.
Diversidad que une y rinde homenaje
La programación de la feria destaca por su pluralidad: conviven la literatura, el cine, el teatro y la música con nuestra rica identidad litoraleña, expresada en la cultura guaraní y el chamamé. Las mesas de debate contarán con figuras locales de la talla de José Gabriel Ceballos —quien recibirá un diploma de honor del Senado de la Nación—, Rodrigo Galarza y Enrique “Kito” Galiana, junto a invitados de renombre nacional e internacional como Selva Almada, Federico Andahazi, Silvia Hopenhayn y la mexicana Ángeles Mastretta. Asimismo, se rendirán sentidos homenajes a grandes de las letras como Jorge Luis Borges y Gerardo Pisarello a 40 años de sus fallecimientos.
Esta confluencia de saberes y tradiciones evoca fuertemente el llamado del Catecismo de la Iglesia Católica respecto al valor de la educación y el cultivo del espíritu (CIC §1917), que estimula a los ciudadanos a participar activamente en la vida pública y comunitaria a través de las expresiones del pensamiento. El diálogo entre diferentes corrientes literarias y las mesas destinadas a la ecología —como el debate sobre bosques nativos impulsado por la editorial Eudene— demuestran que las letras pueden ser un puente de esperanza para abordar de manera constructiva los desafíos de nuestra casa común.
La belleza y la palabra: Luces para el camino
El arte y la música también tendrán su protagonismo en el escenario “Cacho González Vedoya”, con la destacada participación del Coro de Adultos Mayores del Hospital Geriátrico. Esta inclusión generacional nos recuerda que la sabiduría y la memoria histórica de nuestros mayores son un tesoro insustituible para las nuevas generaciones.
La Iglesia siempre ha reconocido en la belleza del arte y de la palabra escrita un reflejo de la Verdad divina. Cuando las historias se narran “para alentar”, la palabra se transforma en una herramienta de comunión que rompe aislamientos y enciende horizontes de esperanza en el corazón de las personas.
Animamos a toda la comunidad a participar de este hito cultural, no solo como espectadores, sino como activos constructores de la cultura del encuentro. Acercarse a un libro, escuchar a nuestros autores y debatir en comunidad en un entorno de respeto mutuo es, en definitiva, una hermosa manera de responder al llamado cristiano de cultivar la inteligencia y el corazón para el servicio de los demás.










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