Desde 2026, la Escuela Normal Ramón J. Cárcano de Monte Caseros implementará jornadas completas sin dispositivos electrónicos para mejorar el aprendizaje y la convivencia.
La Escuela Normal Ramón J. Cárcano anunció una medida que ya empieza a generar debate en la comunidad educativa: a partir de 2026, cada jornada escolar será sin celulares. La decisión, tomada en Monte Caseros, apunta directamente a un problema cada vez más visible en las aulas: la distracción constante por el uso de dispositivos.
Según informaron desde la institución, la normativa alcanza a celulares, relojes inteligentes, auriculares y cualquier otro equipo electrónico. Aunque los estudiantes podrán llevarlos, deberán permanecer apagados y guardados durante toda la jornada, incluyendo clases, recreos y momentos de descanso. Recién al finalizar el horario escolar podrán volver a utilizarlos.
La iniciativa no surge de un día para el otro. Forma parte de un proyecto educativo más amplio que busca recuperar hábitos básicos como la atención en clase, el diálogo cara a cara y el juego en los recreos. En un contexto donde la tecnología ocupa cada vez más espacio en la vida cotidiana, la escuela intenta posicionarse como un ámbito de “desconexión” que favorezca tanto el aprendizaje como la salud emocional de los alumnos.
En cuanto a cómo se aplicará la medida, la institución fue clara: ante incumplimientos, los dispositivos serán retirados y solo se devolverán a los tutores. A su vez, para evitar preocupaciones, se estableció que cualquier comunicación urgente con las familias se canalizará a través de la preceptoría.
Lejos de ser solo una prohibición, la propuesta busca generar un cambio cultural dentro y fuera del aula. El desafío ahora será el acompañamiento de las familias y la adaptación de los estudiantes a una rutina sin pantallas, en una apuesta que pone en el centro algo cada vez más escaso: la atención plena y el vínculo humano.










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